SABER QUE NO VERÉ MÁS TU MIRADA

 

Saber que no veré más tu mirada,
pensar que se murió mi sentimiento;
llorar con llanto amargo y cruel lamento
los días que pasaron y hoy son nada.

Fingir que te olvidé cuando, mi amada,
no deja de volar mi pensamiento
en busca de tu amor; cuando te siento
tan fría y sin piedad, tan alejada.

Dormir he de dormir, llegó el momento;
mas sé que soñaré y que en mi almohada
habré de refugiar el triste acento

de un canto de dolor. Ya en la alborada,
si llego a despertar, reiré contento
y alegre he de emprender otra jornada.

Pero, ¡prenda adorada!,
jamás te he de olvidar y en un portento
haré que mi canción te lleve el viento.






Francisco Escobar Bravo
8 de abril de 2007

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