TURISMO...

 

 

 

 

 

 

 

¿Por qué lloras, nena?
¿Que te ha hecho esa gente?
¿Por qué tu carita tan linda refleja la pena?.

¡No llores, bonita!
¡No marques tu cara tan pura
con esa expresión que al mirarla me aterra!

¡Dame tu manita,
y oculta a la gente tu gran amargura,
que no sepa nadie el horror que te aferra!

Sé lo que sufriste
cuando te vendieron sin causa y de prisa
a aquella gentuza que allí te encerraron.

Sé que estás muy triste,
pues han destrozado a jirones tu risa,
los viles canallas que allí te explotaron.

¿Que hicieron contigo?
¿Con tus diez añitos de pura inocencia?
¿No se daban cuenta del mal que te hacían?

¡Pues yo, los maldigo!
¡Malditos los hombres sin fe ni conciencia
que solo el placer pederasta querían...!

Lo llaman turismo...
y vuelan tranquilos buscando sedientos,
saciar sus perversos y odiosos instintos...

Solo quieren niños...
buscando el placer de sus cuerpos grasientos
con actos horrendos que sean distintos...

© Antonio Pardal Rivas

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