ESTRELLAS FUGACES

 

 

 

 

 

 

 

Cruzan raudas por el cielo
cual centellas luminosas,
y ambos, soñando en la playa,
miramos sus bellas orlas.

Suena el rumor de las olas,
y la luna resplandece
vestida con la areola
de su luz incandescente.

Beso tus húmedos labios
y acaricio tu cabello,
que en este inmenso escenario
se confunde con el cielo.

Esas estrellas fugaces
que por el cielo cabalgan
como caballos de fuego
me arroban al contemplarlas.

Hay un instante muy breve
en que una nube traviesa
esconde a la hermosa Luna
ocultando tu belleza.

Yo aprovecho la ocasión
de este mágico momento
y embargado de ternura,
abrazo tu amado cuerpo...

Y sobre la fina arena,
en una noche estrellada,
se produce el gran milagro
que funde nuestras dos almas...

¿Qué más pido yo a la vida?
¿Es que puede darme más?
Tú, la Luna, las estrellas...
¿Qué más puedo desear.
..?

 

© Antonio Pardal Rivas

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