TORROLES

 

 

 

 

 

 


Torroles de mi alma,
Torremolinos...
que cambiaste tu madre malacitana
por cadenas de sangre
que mataron la risa
de tu jarana.

Paraíso bendito
del sur de España.
De la Costa del Sol, rosa temprana.
Siento pena al mirarte
pisado por la bota
cruel y jayana.

¡Levántate, gran pueblo!
¡Lucha de nuevo!
¡Sacude de tu cuerpo esa tirana
zarpa que te aprisiona
cual tigre de papel
de alma inhumana!

Torroles de mi alma,
Torremolinos...
quisiera ver de nuevo la filigrana
de tus calles y playas,
alegres bajo el sol
de la mañana...

 

© Antonio Pardal Rivas

31-01-08

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