CAUTIVO -dactílico, asonante-

 

 

 

 

 

 

 



Cautivo soy de tu tierna mirada.
Cautivo soy del cristal de tu risa.
Y cuando beso tus labios cautivan
tiernos anhelos que esconde mi alma.

No me liberes jamás de la trama
con que me enredas en dulces caricias,
que quiero esclavo seguir en la vida
de esos tus brazos que fuertes me amarran.

Y si algún día te cansas de ser
mi dulce dueña y tenaz carcelera
no manumises mi alma otra vez.

Antes que ser tu liberto me llevas
como la brisa que roza tu piel
o ese perfume que nunca te deja.

© Antonio Pardal Rivas

25-06-07

Compartir

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

VOLVER