CARIDAD -sáfico-

 

 

 

 

 

 

 



Oh, dulce Perus, contemplando inerte
la cruel condena que a tu padre impuso
de mantenerlo sin comer, recluso,
el vil tirano y asesino Aljerte.

No dudes nunca en combatir su suerte
alimentando con tu vida incluso
desde tu seno con yantar profuso
su yerto cuerpo que rezuma muerte.

Tu caridad en el amor de hija
al buen Micono el elixir albino
le entrega grácil de tu dulce hendija.

Tierno es tu amor que vencerá al destino,
utilizando la mejor vasija
para ofrecerle tu manjar divino.

 

Declarado soneto excepcional en el foro Poesía Pura

© Antonio Pardal Rivas

19-06-07

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