EL CLAVEL

 

 

 

 

 

 

 



Eres flor de verano, placentera
unida con clavel viejo y marchito
lanzádole un olor tan exquisito
que enerva su vejez seria y austera.

Ayer eras capullo en primavera
e hiciste del clavel tu favorito,
logrando transformarlo en tu epifito
saltándote del tiempo la barrera.

Me da pena el clavel, que se deshoja
mirando la belleza de la flor
en una presumible paradoja,

pues sufre con tristeza tal dolor,
amándola tan lleno de congoja,
que va a tener un fin desgarrador.

 

© Antonio Pardal Rivas

25-05-07

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