TORERO

 

 

 

 

 

 

 

¡Ya el negro se hace dueño del albero
y corre por sus venas tanta casta
que arremete el marrajo con el asta
la fuerte trabazón del burladero!

El público se anima bullanguero
y se muestra contento y entusiasta
al ver en el astado buena pasta
retando con orgullo al mundo entero.

Mas sale muy tranquilo el picador
y al toro en su testuz clava la puya,
comenzando la matanza ante la bulla.

¡Que bella es de la sangre su color!
¡Que alegría, que hermosa maravilla!
¡Cuanto sufre con la hermosa banderilla...!

Y cuando el toro está para el arrastre
aparece valiente y pinturero,
a matar a un despojo el gran torero.

 

© Antonio Pardal Rivas

16-04-07

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