GRANADA

 

 

 

 

 

ROMANCE A GRANADA

Cuando cruzo por tu vega,
y escucho silbar al viento
oigo un lamento lejano
que me cala muy adentro.

Son suspiros que persisten
de aquellos remotos tiempos
en que las blancas acequias
regaban a los almendros,

cuando tu Alhambra brillaba
bruñida por mil colores
con estucos y arabescos
que emulaban a las flores.

Granada, jardín florido,
con tus montañas de blanco
y tus cañadas tan verdes.
Blanco y verde que yo amo

y que adornan la bandera
que con orgullo flamea
por tantos bellos rincones
de esta mi bendita tierra.

Cuando cruzo por tu vega
o subo a Sierra Nevada
mi corazón se estremece
de tanto amor que le embarga,

y al recordar al morisco
que tu Alpujarra poblara,
me dan ganas de decirle:
Veniros... volved a casa...

que Dios colocó al Edén
en nuestra bella Granada,
para que cruces y lunas
con amor la disfrutaran.

Granada, de media luna.
Granada, tierra cristiana.
Eres la perla más bella
que a todos, amante, abrazas.



© Antonio Pardal Rivas

21-03-07

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