TU PELO

 

 

 

 

 

Blondo cabello que mece la brisa
como un trigal de amapolas cuajado,
roza mi rostro cual tenue brocado
mientras que siento el cristal de tu risa.

Deja que el céfiro bese sin prisa
esa melena en que brilla el tostado
áureo color de un pajizo dorado
que con el sol, alumbrando, se irisa.

Nunca me canso de ver tu melena,
dulce fetiche que calma mi anhelo
cual talismán que a mi alma serena.

Cuando te observo en la mar bajo el cielo
con tu aureola de hermosa sirena
veo la gloria de Dios en tu pelo
.


© Antonio Pardal Rivas

26-01-07

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