AGUAS NEGRAS

 

 

 

 

 

Aguas negras que profundas me cautivan
sugiriendome misterios abisales
mientras ojos escondidos, tristes, miran
la profunda sinrazón de mis pesares.

Negro cielo que me arropa en su grandeza
protegiéndome de ocultas acechanzas
cuando busco liberarme de mi pena,
procurando desterrar mi amargo drama.

¡Cuantas veces retorné al negro lago
rebuscando entre sus aguas mis recuerdos!
¡Cuantas veces presencié su bello ocaso
escondido en el verdor de los helechos!

Ha pasado tanto tiempo desde entonces
que ya el agua ni me mira ni me habla,
y mi mente solo sabe de una noche,
en que el lago me dejó marcada el alma.

Aguas negras que traidoras me robaron
el motivo de vivir que me embargaba,
descubridme crudamente el triste arcano
del porqué fuisteis tan crueles con mi amada.

© Antonio Pardal Rivas

6.octubre.2006

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