AMOR

 

 

 

 

 

Me gustan tus senos turgentes.
Me gusta tu boca, tan linda y hermosa
con sabor a miel y perfume a rosa.
Me gustan tus ojos rasgados y ardientes.

Me gusta tu cuello de cisne.
Me encantan tus suaves mejillas,
tus manos, tus piernas, tu vientre,
tu cuerpo delgado de tierna chiquilla.

Y cuando en las noches de embrujo te estrechan mis brazos
y unimos las bocas en eterno beso,
recorre mi cuerpo un dulce embeleso,
preso en tus abrazos.

Y así, muy unidos en tierno retozo,
yo ya no soy hombre ni tú eres mujer,
pues nos transformamos en un solo ser
que gime de gozo

Gozo que recorre este único cuerpo
subiendo y bajando cual trozo de cielo
llevando el placer hasta lo sublime.
Calmando el anhelo...

Después, relajados, rendidos por esa delicia,
volvemos despacio a la realidad,
saciados, exhaustos de tanta caricia.
Inmersos en paz....


© Antonio Pardal Rivas

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