VERA

 

 

 

 

 

¡Ay, playas de Vera!
De mi Andalucía.
Donde las mocitas se bañan desnudas,
mostrando sus cuerpos de ninfas delgadas,
morenos del sol de la patria mía.

¡Tierras del levante del sur de Almería!
Donde el agua clara de sus limpias playas
acarician cuerpos de tanta belleza
que llenan el alma de paz y alegría.

Y allá en las alturas, muy cerca de ellas,
la hermosa Mojacar, la más bella flor
que Al-Andalus tuvo en los días aquellos
en que las mujeres tan solo mostraban
sus ojos ardientes cual negro carbón.

Si a mí me preguntan donde está el Eden,
sin dudarlo nada, yo respondería:

Vete a Carboneras y sigue adelante,
báñate en las aguas limpias de Mojácar,
visita Garrucha, del Mar la sirena,
¡No pases por ella sin parar un rato,
y prueba en el puerto su rico pescado!

Sigue caminando un poquito más.
Y allí entre palmeras, te lo encontrarás.
Allá, entre las dunas de esta tierra mía,
verás al Edén plagado de huríes...
Junto a Palomares... en Vera... Almería...

© Antonio Pardal Rivas

Abril de 2006

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