VILLANCICO

 

 

 

 

 

 

Esta es la noche más grande
que en la historia haya existido,
pues rodeado de pobreza
el mismo Dios ha nacido.

Su madre es Inmaculada
sin pecado original
y además es Pura y Virgen
de hermosura sin igual.

Brilla en el Cielo una estrella
sobre el humilde portal
que ilumina con sus rayos
al Niño que hay que adorar.

José, un casto carpintero,
por un Angel fue avisado
que el Niño que había nacido,
era el Mesias esperado.

Bendita seas Belén,
prez y orgullo de Israel
pues te escogió el Rey del Cielo,
para en la tierra nacer.

Pero es tanta la pobreza
del establo en que ha nacido
que un borriquito y un buey
lo alientan con su vahido.

Ya los Ángeles anuncian
por los campos de Israel
que el mismo Dios ha nacido
en un portal de Belén.

Y los pastores que escuchan
la buena nueva anunciar
desde toda la Judea
van para al Niño adorar.

También llegan de muy lejos
unos Magos que en oriente
vieron una extraña estrella,
y le llevan sus presentes.

¡Nació ya el Verbo Divino!
¡Ya ha llegado el Salvador!
¡Todo un Dios se ha hecho hombre
para entregarnos su Amor!


© Antonio Pardal Rivas

Diciembre, 2005

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