NO LLORES...

 

 

 

 

 

 

No llores, amor mío.
No gimas por amores imposibles.
No empañes tu alegría
pensando en la maldad de la persona
que tú tanto querías.

No llores, te lo ruego.
Que ese ser que a ti te ha despreciado,
no turbe tu sosiego.
Seca las perlas que riegan tus mejillas
y olvida su despego.

¿No ves que estoy deshecho?
¿No observas la pena que me ahoga?
¿No ves mi roto pecho,
al ver tu cara humedecida,
cuando por otro lloras...?.

¡Son cosas de la vida...!
Tú lloras de abandono con dolor,
y yo, triste de mí,
no puedo consolarte en tu amargura...
a pesar de mi amor...

© Antonio Pardal Rivas

Octubre, 2005

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