SED

 

 

 

 

 

Tengo sed infinita, que siento insaciable
que no alivia el agua de todas las fuentes,
ni los gélidos hielos en los mares polares.
Tengo sed de besarte.

Siento algo en mi cuerpo que no sé explicarme
y un vacío en el alma si no puedo verte.
Cuando noto tu ausencia, al buscarte y faltarme,
veo cercana la muerte.

Siento asfixia en el pecho cuando no estás conmigo,
pues me falta hasta el aire si advierto tu ausencia.
Solo anhelo escuchar tu liviano suspiro,
y sentir tu presencia

No le temo a la vida, a la guerra o al hambre
mientras sepa, mi vida, que estás junto a mí.
Si contemplo a mi lado tu cara de angel,
no le temo a morir.

Pues me mimas y adoras con tanta ternura
conociendo tú sola mis yerros y aciertos,
que sublimas mi alma con tu suave hermosura,
y tus dulces besos.

¿Qué me pasa, que albergo esta ansia infinita
de estrechar con mis brazos tu cuerpo adorable?.
¿Qué le ocurre a mi boca que nunca está ahíta,
de esta sed de besarte...?


© Antonio Pardal Rivas

Septiembre de 2005 .

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