¡¡CUÁNTO DUELE!!

 

 

 

 

 

 


 

¡¡Cuanto duele!!

Cuando el alma se entrega a un amor imposible,
cuando el ser se estremece tan solo al soñar
en rozar una mano que siquiera conoce;
cuando llegas a amar a otro ser de una forma increíble.

Cuando solo te embarga un profundo penar,
al saber que nunca podrás
besar unos labios, mirar unos ojos, sentir un aliento,
ni estrechar en tus brazos un cuerpo muy amado
que en tus fantasías tienes a tu lado.

¡¡Cuanto duele!!

¡¡Que daño hace!!

¡Cual lastima el desprecio, el desdén o el olvido
de ese ser tan querido!

¡Como mana del alma un reguero de sangre invisible,
al saber que una mano insensible
ha jugado con tus sentimientos!

Pero siempre te queda un consuelo:
mirar hacia el cielo y olvidarte de esa cruel veleta
que vestida de falsa poeta, tanto daño te hizo,
y elevando el vuelo, sublimar ese amor imposible,
restañar tus heridas,
y decir a quién tanto quisiste:

¡¡Que te vaya muy bien en la vida!!


© Antonio Pardal Rivas

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