FUI...
Fui virgen y doncella, fui mujer ante todo,
aunque no importaba si no era bella.
Fui amante, hermana, amiga, fui,
todo aquello que una mujer pueda dar
fuera y dentro de si misma.
Fui apasionada, amada, querida.
Fui sra. de mi hogar, de mi familia.
Fui devota de mi fe, de mis creencias.
Fui paloma viajera sin destino,
sin dejar de ser yo misma porque,
ante todo: fui ¡mujer ¡
Fui respetada, amada y querida.
Fui flor de un día para quienes
así lo quisieron, sin dejar de ser
mujer enamorada de un solo amor.
Fui mujer que amó a la vida,
que sufrió, por la humanidad,
fui apartada de los horrores
que con terror tenemos que soportar.
Fui enroscada por la vida recelosamente
y por los malos pensamientos, que sin duda,
de mi alma aparté. Fui, luchadora empedernida
que con los años, se hizo eterna y madura ¡ mujer ¡.
Fui fiel hasta la muerte a mis principios,
porque así, de pequeña se me inculcó.
Fui mujer tierna, sensual, y sensible
que da todo, por un pedazito de amor...
Marisa Prunera -Llum-
30 de abril de 2008